EMPEZAR DE CERO (sin morir en el intento)

20140223_163001La motivacíon nos impulsa a comenzar y el hábito nos permite continuar” (Jim Ryun)

Hace poco tiempo, un amigo nuestro nos comentó que le gustaría comenzar desde cero, caminar sintiéndose libre sin lastres.
Esto me hizo pensar que hay momentos en nuestra vida que nos apetecería dejar atrás todo lo que hemos vivido, construido, experimentado y “surcar nuevos mares”.

Dani Martin lo expresa en su canción:
Que hoy es CERO.
Quiero que todo vuelva a empezar,
Que todo vuelva a girar,
Que todo venga de cero…”

Es eso posible? Se puede dejar atrás todo lo vivido, lo amado, lo sufrido… y comenzar “tamquam tabula rasa”?

Empezar de cero es empezar de nuevo, sin pasado, con una página en blanco en la que se va escribiendo la historia, las vivencias, las alegrías y las penas, los errores o “resultados diferentes” y las enseñanzas aprendidas. Pero este “sin pasado” nunca es del todo real, porque la experiencia aprendida siempre nos acompaña.

Otra cosa muy diferente es no dejar que el pasado vivido nos lastre de modo que nos impida caminar con libertad y comenzar nuevas andaduras, aventuras, vivencias.

Para ello hemos de convertir ese pasado en “experiencia viva”, en aprendizaje para que nos ayude a llevar adelante nuestra “nueva vida” con  más seguridad y aprovechamiento.

Ya hablamos en otra ocasión sobre la necesidad actual de reinventarse a nivel profesional, en este caso hablamos de un reinventarse personal, algo más holístico.

La naturaleza nos ayuda en este sentido. Hay algunas teorías que dicen que cada célula del cuerpo humano se regenera más o menos cada siete años. Biológicamente es como si fuéramos nuevas personas.

Cuando decimos cosas como “la gente no cambia” volvemos locos a los científicos porque el cambio es literal, es la única constante en la ciencia. La energía, la materia… están siempre cambiando, transformándose, fusionándose, creciendo, muriendo. La manera en la que la gente trata de no cambiar es lo antinatural.

Solemos aferrarnos a las cosas como eran en lugar de aceptar las cosas como son ahora. Nos aferramos a los viejos recuerdos en lugar de generar nuevos recuerdos. Insistimos en creer, a pesar de que las aseveraciones científicas, que todo en esta vida es permanente.

El cambio es constante. De nosotros depende el modo de experimentar y asumir este cambio. Se puede sentir como morir o se puede tomar como una segunda oportunidad en la vida.

A nivel psicológico también tenemos etapas evolutivas y, sean cada 7 o más o menos años, se producen cambios interesantes en nuestra forma de aprender, conocer, relacionarnos, amar,…

En el fondo, cada cierto tiempo, si somos capaces de vivirlo así y asumirlo podemos “comenzar desde cero” o … “casi desde cero”.

No siempre es fácil y posible dejar todo y empezar una nueva aventura.

Como “empezar de cero” sin salir del entorno

1.    Suelta amarras: Antes de comenzar cualquier viaje es necesario soltar nuestras “amarras” del bolardo que nos mantiene unidos al muelle de nuestra rutina, nuestras costumbres y hábitos que, a modo de lastre, nos impiden comenzar una nueva aventura.

Revisa lo que estás haciendo en este momento en las diversas áreas de tu vida (profesional, familiar, pareja, ocio…) y evalúa el grado de satisfacción-necesidad que te aporta.

Con ello puedes comenzar a vislumbrar las “antigüallas mohosas” que te  mantienen insatisfactoriamente unido al muelle de la rutina.

2.    Open your mind: Abrir tu mente te ayudará a plantearte nuevas posibilidades y ver todos los recursos internos y externos que tienes a tu alcance para cambiar.

Atrévete a visualizar y sentir cómo te gustaría vivir tu nueva vida en cada una de las áreas que has analizado.

3.    Haz cosas nuevas y potencia aquellas que te produzcan bienestar: Da pasos que te acerquen a ese ideal visualizado y sentido.

Probablemente haya actividades que te gustaría hacer y, por falta de tiempo o ganas, todavía no has comenzado. Decídete a hacerlas e, incluso, piensa en alguna nueva que nunca te hayas planteado realizar y que, a lo mejor, puede ser una nueva y mágica actividad.

4.    Relaciónate con personas interesantes: No se trata de tener muchos conocidos, lo importante no está en la cantidad sino en la calidad. Rodéate de personas que te aporten cosas nuevas e interesantes y que te estimulen para que tú les puedas aportar lo mejor de ti mismo.

5.    Sonríe: Como si de una medicación se tratara, potencia la sonrisa. Nuestras neuronas captaran la sonrisa y, puesto que no son capaces de diferenciar, una sonrisa falsa de una verdadera, entenderán que estás alegre y te enviarán más endorfinas que te harán verdaderamente feliz.

Además las neuronas espejo de las demás personas captarán esta sonrisa y te la devolverán, haciendo tu entorno más “endorfínicamente” amable.

Qué “aventura” te gustaría vivir en este momento? Qué te impide realizarla? Desde el pensamiento divergente, cómo puedes conseguir realizarla? Tienes todos los recursos? Cómo conseguirás los que no tienes?

Javier Álvarez



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